miércoles, 30 de marzo de 2016

CAPÍTULO 2 - LA SOCIEDAD Y LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN




LA SOCIEDAD Y LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN

Mi exposición sobre la sociedad no parte de una concepción contractual, no la entiende como una entidad que nace de un contrato social de los individuos, sino que tiene una línea evolutiva; la sociedad se explica como una forma de organización biológica: si la sociedad existe es porque ofreció ventajas de supervivencia al animal humano. En algún momento los que tuvieron las habilidades de convivir sobrevivieron y los demás se extinguieron. No fue una decisión de consenso sino de la lógica biológica.


EL MITO DE PROMETEO:
LA ADQUISICION DE LAS HABILIDADES POLÍTICAS DE CONVIVENCIA


La visión mitológica de la Grecia clásica del paso del hombre como animal solitario a su naturaleza social lo ilustra muy bien el Mito de Prometeo:


“... Era un tiempo en el que existían los dioses, pero no las especies mortales. Cuando a éstas les llegó, marcado por el destino, el tiempo de la génesis, los dioses las modelaron en las entrañas de la tierra, mezclando tierra, fuego y cuantas materias se combinan con fuego y tierra. Cuando se disponían a sacarlas a la luz, mandaron a Prometeo y Epimeteo que las revistiesen de facultades distribuyéndolas convenientemente entre ellas. Epimeteo pidió a Prometeo que le permitiese a él hacer la distribución "Una vez que yo haya hecho la distribución, dijo, tú la supervisas ". Con este permiso comienza a distribuir. Al distribuir, a unos les proporcionaba fuerza, pero no rapidez, en tanto que revestía de rapidez a otros más débiles. Dotaba de armas a unas, en tanto que para aquellas, a las que daba una naturaleza inerme, ideaba otra facultad para su salvación. A las que daba un cuerpo pequeño, les dotaba de alas para huir o de escondrijos para guarnecerse, en tanto que a las que daba un cuerpo grande, precisamente mediante él, las salvaba.
De este modo equitativo iba distribuyendo las restantes facultades. Y las ideaba tomando la precaución de que ninguna especie fuese aniquilada. Cuando les suministró los medios para evitar las destrucciones mutuas, ideó defensas contra el rigor de las estaciones enviadas por Zeus: las cubrió con pelo espeso y piel gruesa, aptos para protegerse del frío invernal y del calor ardiente, y, además, para que cuando fueran a acostarse, les sirviera de abrigo natural y adecuado a cada cual. A algunas les puso en los pies cascos y a otras piel gruesa sin sangre. Después de esto, suministró alimentos distintos a cada una: a una hierbas de la tierra; a otras, frutos de los árboles; y a otras raíces. Y hubo especies a las que permitió alimentarse con la carne de otros animales. Concedió a aquellas descendencia, y a éstos, devorados por aquéllas, gran fecundidad; procurando, así, salvar la especie. 
Pero como Epimeteo no era del todo sabio, gastó, sin darse cuenta, todas las facultades en los brutos. Pero quedaba aún sin equipar la especie humana y no sabía qué hacer. Hallándose en ese trance, llega Prometeo para supervisar la distribución. Ve a todos los animales armoniosamente equipados y al hombre, en cambio, desnudo, sin calzado, sin abrigo e inerme. Y ya era inminente el día señalado por el destino en el que el hombre debía salir de la tierra a la luz. Ante la imposibilidad de encontrar un medio de salvación para el hombre. Prometeo roba a Hefesto y a Atenea la sabiduría de las artes junto con el fuego (ya que sin el fuego era imposible que aquella fuese adquirida por nadie o resultase útil) y se la ofrece, así, como regalo al hombre. Con ella recibió el hombre la sabiduría para conservar la vida, pero no recibió la sabiduría política, porque estaba en poder de Zeus y a Prometeo no le estaba permitido acceder a la mansión de Zeus, en la acrópolis, a cuya entrada había dos guardianes terribles. Pero entró furtivamente al taller común de Atenea y Hefesto en el que practicaban juntos sus artes y, robando el arte del fuego de Hefesto y las demás de Atenea, se las dio al hombre. Y, debido a esto, el hombre adquiere los recursos necesarios para la vida, pero sobre Prometeo, por culpa de Epimeteo, recayó luego, según se cuenta, el castigo del robo. 
El hombre, una vez que participó de una porción divina, fue el único de los animales que, a causa de este parentesco divino, primeramente reconoció a los dioses y comenzó a erigir altares e imágenes a los dioses. Luego, adquirió rápidamente el arte de articular sonidos vocales y nombres, e inventó viviendas, vestidos, calzado, abrigos, alimentos de la tierra. Equipados de este modo, los hombres vivían al principio dispersos y no en ciudades, siendo, así, aniquilados por las fieras, al ser en todo más débiles que ellas. El arte que profesaban constituía un medio, adecuado para alimentarse, pero insuficiente para la guerra contra las fieras, porque no poseían el arte de la política, del que el de la guerra es una parte. Buscaban la forma de reunirse y salvarse construyendo ciudades, pero, una vez reunidos, se ultrajaban entre sí por no poseer el arte de la política, de modo que al dispersarse de nuevo, perecían. Entonces Zeus, temiendo que nuestra especie quedase exterminada por completo, envió a Hermes para que llevase a los hombres el pudor y la justicia, a fin de que rigiesen en las ciudades la armonía y los lazos comunes de amistad. Preguntó, entonces, Hermes a Zeus la forma de repartir la justicia y el pudor entre los hombres: "¿Las distribuyo como fueron distribuidas las demás artes?".
Pues éstas fueron distribuidas así: Con un solo hombre que posea el arte de la medicina, basta para tratar a muchos, legos en la materia; y lo mismo ocurre con los demás profesionales. ¿Reparto así la justicia y el poder entre los hombres, o bien las distribuyo entre todos?. "Entre todos, respondió Zeus; y que todos participen de ellas; porque si participan de ellas solo unos pocos, como ocurre con las demás artes, jamás habrá ciudades.
Además, establecerás en mi nombre esta ley: Que todo aquel que sea incapaz de participar del pudor y de la justicia sea eliminado, como una peste, de la ciudad''.

El MITO DE PROMETEO
Platón, Protágoras



Según vemos en el mito, la sociedad sería un regalo de los dioses al hombre como un medio de aumentar sus posibilidades de supervivencia. Con las habilidades políticas, las artes de convivencia y participación en los asuntos del grupo -la familia, la polis, la tribu, la aldea-,  el ser humano tiene mejores armas en la lucha por la subsistencia.

Después de la visión mítica clásica griega del hombre y hasta el siglo XVII la sociedad era justificada apelando a su creación divina. La sociedad, y el mundo en general, era así por gracia de Dios, por naturaleza. La tradición, la voluntad divina y la naturaleza fijaban las reglas por las que funcionaba la sociedad. 

De esa visión mítica se pasa a la teoría contractualista de Hobbes (Leviatán, 1651), existiendo precedentes por parte de la escuela sofista en la Grecia Clásica, con una defensa del convencionalismo y de cierto relativismo. También Guillermo de Ockham va a sostener posiciones cercanas al contractualismo, y en pleno Medievo aparecen otras teorías que ponen énfasis en la naturaleza pactista de la sociedad.



CONTRACTUALISMO:
LA SOCIEDAD COMO UN CONTRATO SOCIAL DE SERES HUMANOS LIBRES


Thomas Hobbes (1588-1679) va a ser el primero en exponer en su obra “Leviatán” (1651) una explicación contractualista a existencia de la sociedad. Supone que el hombre estaba en “guerra de todos contra todos”, para garantizar su propia supervivencia. La sociedad nace mediante un pacto o contrato social, que limita al hombre a no realizar ningún acto contra la vida de otro hombre y a crear un convenio de convivencia que da lugar a la sociedad.




Posteriormente John Locke (1632-1704) en su obra “Dos tratados sobre el gobierno civil”, sobre todo, no considera la maldad o la bondad del ser humano, simplemente justifica la necesidad de un contrato social como la mejor manera de defender los derechos naturales del individuo: vida, libertad y propiedad.


Influenciado por Locke y Hobbes, Jean-Jacques Rousseau (1712-1778), principalmente en su libro “El Contrato Social” (1762), parte de una visión de inocencia y bondad originaria natural del hombre, y es la sociedad la que acaba con este estado al lanzarlo a la competencia que promueve el egoísmo y la maldad. Como es imposible la vuelta atrás, solo cabe un acuerdo o contrato social entre ciudadanos que mitigue en lo posible los males de la sociedad corrupta.

El contractualismo de nuestros días ya no se preocupa del proceso histórico por el que pudo nacer la sociedad. Se centra más en la lógica interna de los procesos de toma de decisiones y de resolución de los conflictos. No importa tanto el contenido del contrato sino cómo se elabora tal contrato.

Por ejemplo, John Rawls parece estar mucho más preocupado por la justicia, por que el proceso de decisiones sea “justo”, y considera importante que los contratantes no puedan saber cuál será su posición después del contrato. Afirma que lo ideal para los contratantes es que se hallen bajo lo que llama “un velo de ignorancia”.


También Jürgen Habermas se preocupa por las “condiciones ideales de diálogo”; el “entorno” necesario para llegar a un acuerdo. Uno de ellos es la no violencia: si esta se utiliza, o se usa la amenaza, el proceso de debate deja de ser racional; otro se refiere como el postulado de igualdad: los participantes en el debate deben tener el mismo acceso a la información que tenga que ver con el tema del acuerdo; y el postulado de seriedad: la intención de los participantes tiene que ser llegar a un acuerdo. 


LA VISIÓN EVOLUTIVA

Mi línea argumental, como ya comenté, no va ser contractual. No puedo saber cómo surgió la sociedad, pero sí puedo afirmar que existe. También se puede hacer un estudio comparativo con la evolución de los demás seres vivos, del que el ser humano es un ejemplar más. Hay animales que sobreviven en soledad y hay también muchos de ellos que han evolucionado a formar comunidades y son seres sociales.

Estableciendo un paralelismo con otras especies de seres vivos que forman sociedades, ninguna ha necesitado establecer ningún acuerdo o contrato social para crear una comunidad, por lo que posiblemente el hombre no tenga tampoco que justificar la sociedad por medio de un pacto social.

Simplemente es una forma de organización que surge y tiene éxito en cuanto a la supervivencia y por ello, se perpetúa. Es una ventaja evolutiva. Y no se requiere ningún razonamiento más para entender su surgimiento. Aquellos individuos que la adoptan sobreviven, y aquellos que no, no logran la continuidad y desaparecen. 


Respecto a mi visión del contractualismo contemporáneo, se me escapa la excesiva importancia que se le da al proceso y el olvido casi temerario por el resultado. Un acuerdo, por mi procesalmente perfecto, puede llevar a situaciones insostenibles de supervivencia para el grupo social o que afecte a otros grupos o subgrupos sociales. Todo está supeditado a la supervivencia, por muy justos, procesalmente adecuados, idealizados, o deseados, si los contratos no se adecuan a las condiciones de la evolución y a las leyes de la biología y la contabilidad energética, llevarán al desastre o a la imposibilidad de su práctica. 

martes, 29 de marzo de 2016

CAPÍTULO 1 - DEFINICIONES






CAPÍTULO 1

DEFINICIONES

El objeto de mi estudio es el individuo, la sociedad global y los subsistemas en que se organiza esta, así como las relaciones que establecen entre sí todos esos elementos.



INDIVIDUO

1. Aquello que no es divisible. Indiviso. Unidad.

2. Lo elemental, que no admite unidades inferiores en el sistema de referencia.

3. Persona, o más ampliamente, ser vivo, que se considera independientemente de los demás.



GRUPO – SUBGRUPO

Conjunto de elementos que guardan alguna relación entre sí, o también unidades que se encuentran juntas o reunidas.

Los subgrupos son conjuntos más pequeños de elementos que guardan entre sí relaciones que otras unidades dentro del grupo mayor no tienen.
Por ejemplo, un grupo podría estar formado por los elementos que denominamos “mujeres”, y un subgrupo sería el formado por las unidades que denominamos “mujeres rubias”.



SOCIEDAD

1. Conjunto de personas que se relacionan entre sí, de acuerdo a unas determinadas reglas de organización jurídicas y consuetudinarias, y que comparten una misma cultura o civilización en un espacio y/o tiempo determinados.

2. Sistema organizado de relaciones que se establecen entre este conjunto de personas.

3. Comunidades de seres vivos que mantienen relaciones entre ellos.


Mi definición de Sociedad:
“Sociedad es un ente formado por seres vivos con cierto grado de independencia que mantienen relaciones que los vinculan”.



SUBSISTEMA SOCIAL

De la misma manera que definí el subgrupo respecto al grupo, los subsistemas sociales con subgrupos sociales dentro de sociedades más amplias.

En una sociedad puede haber un conjunto de personas que formen vínculos entre ellas y que excluyan a los demás respecto a esos concretos vínculos. Es un sistema dentro de un sistema más amplio.

Un ejemplo de subsistema es una determinada familia. Dentro de una sociedad existen un grupo de personas que mantienen vinculaciones de sangre o políticas exclusivas. Aquellos que no tienen esos lazos de sangre o políticos pertenecen a la sociedad global pero no a esa familia concreta.



FORMACIÓN DE UNA SOCIEDAD  

Una sociedad se forma por individuos que establecen relaciones entre ellos y se vinculan: lo que le ocurre a uno tiene consecuencias en el otro; pasan a ser socios.

Sin influencia e interés mutuo no hay vinculación, y tampoco existe sociedad.



VINCULACIÓN Y DEUDA

La vinculación se crea mediante el intercambio de algo de valor, ya sean bienes o servicios.  

Debe entenderse un bien o un servicio en sentido amplio. La compañía o el placer de la observación estética, puede ser algo de valor y objeto de intercambio.

Alguien tiene o me da algo que me interesa o deseo. Cuando me lo da siento la necesidad de compensar, de devolver algo del mismo valor. Siento deuda.

Cuando devuelvo algo del mismo valor a la persona que me lo dio entonces considero saldada la deuda. La vinculación que nos unía se rompe, quedamos libres el uno del otro y dejamos de ser socios.

En la forma de intercambio que llamamos trueque la compensación se produce de manera instantánea. Alguien nos da algo y en ese mismo momento y lugar le damos otra cosa del mismo valor.  En este tipo de intercambio la vinculación se crea y desaparece en el mismo instante de la transacción. El trueque no da lugar a una sociedad pues no se llega a consolidar la vinculación en el tiempo.

No siempre es posible realizar intercambios del tipo que hemos denominado trueque. No siempre podemos devolver algo del mismo valor que lo que nos dan en ese mismo instante. Cuando eso ocurre entonces aparece la deuda. En un futuro próximo tendremos que buscar algo de igual valor para compensar lo recibido. El mecanismo emocional que nos mantiene alerta de esa necesidad de compensación lo llamaremos deuda.

Sin deuda no hay sociedad.
Si la deuda se compensa la sociedad desaparece.

Nota: Aquellos que prefieren el individualismo, de manera coherente, no son partidarios de “tener deudas” con otros; no están nada satisfechos con un tipo de medio de cambio basado en la deuda. Toda deuda con otros es una limitación de su individualidad, es una obligación con el otro, es una limitación de libertad. El trueque es el medio de intercambio que es visto con mejores ojos; el intercambio es instantáneo, yo te doy y tú me das y quedamos libres ambos en el mismo instante, yo no guardo ninguna obligación de tu parte ni yo te debo nada a ti.
Conlleva otra necesidad: para intercambiar algo hay que poseerlo. Es fundamental la propiedad privada para poder intercambiar algo; sin tener algo en posesión no se puede intercambiar. 


LA ECONOMÍA

Defino la Economía como una ciencia social que estudia las relaciones de intercambio entre los individuos y grupos dentro de una sociedad.

Ya he comentado que el trueque es un mecanismo primario de intercambio limitado. No siempre es posible ni conveniente hacer cambios inmediatos. Puede ser muy oportuno dar o recibir algo y aplazar la compensación para otro momento y por otro artículo que ya podemos adivinar que necesitaremos en un futuro. El dinero como mecanismo de facilitar los intercambios en el tiempo y de introducir la medición de valor de las cosas va a ser la pieza fundamental sobre la que se apoye la ciencia de la economía.

Al mismo tiempo el dinero introduce un gran problema: cómo pasar de lo cualitativo a lo cuantitativo. En el intercambio sin que medie ningún instrumento de pago se funciona con formas de medir cualitativas. El valor de las cosas lo estiman de manera cualitativa los agentes del intercambio. Para uno puede tener gran valor una prenda de vestir con la que resguardarse del frio, mientras otro puede considerar que lo que más necesita es compañía. Se trata de intercambios subjetivos donde la cualidad la establecen cada uno de los agentes. En el momento que se introducen medios de pago que permiten establecer mediciones vamos a toparnos con el problema, creo que no resuelto, de pasar de lo cualitativo a lo cuantitativo.

Cómo algo que era un mecanismo basado en la cualidad y en el valor subjetivo puede adecuarse a un mundo cuantificado y que pretende alcanzar valores objetivos en los que sustentarse.


Este va a ser el reto principal al que se enfrenta la Economía:

Cómo pasar del intercambio cualitativo y subjetivo, al cuantitativo que trata de ser objetivo.



¿POR QUÉ SOCIO-ECONOMÍA?

Porque son ciencias dependientes, inseparables. No existe sociedad sin intercambio, y si se quiere entender la sociedad es imposible sin estudiar las relaciones entre sus elementos, y no se puede entender los intercambios sin establecer los distintos actores que participan en esa relación, y sus características y diferencias entre ellos.

No solo intercambian los individuos entre sí; también lo hacen los grupos y subsistemas en sus distintos niveles. Todos ellos tienen necesidades diferentes en cuanto a su supervivencia.

Voy a ir definiendo a los actores diferentes que participan en el intercambio y a sus necesidades y características.

INDIVIDUO

SUBSITEMAS
(familia, tribu, empresa, corporación, país)

SOCIEDAD GLOBAL